Show :
Basados en hechos reales • Museo Artium
Œuvre(s) relative(s) :
P. (1)
P. (2)
P. (3)
P. es una serie de 3 muñecas realizadas en el 2005.
La que pertenece a Artium es la tercera.
La fabricó un carpintero-marionetista catalán, llamado Oriol Pont, que no trabajó a partir de esquemas tecnicos o planes precisos sino desde unas indicaciones orales muy sencillas que le di. La idea era retomar el cuento de Pinocchio, y dar forma a un títere de madera articulado del tamaño de un niño de 7 o 8 años, y que me parecería bastante para aparecer en mi obra como alter-ego mío.
La llamé P. por Pinocchio, Pauline o Personaje, por los 3 a la vez, y para darle el potencial de ficción lo mas abierto posible.
P. apareció en 3 tipos de puestas en escenas. Sentada frente a su escritorio, pensativa. Dibujando en la pared monumentales murales hechos de de citas y frases de canciones. Y tocando el tambor en homenaje a los marineros perdidos.
El tambor de San Lorenzo parte de una propuesta de exponer en Gijón. A partir de lo que conocía de la ciudad, y de mi fantasía acerca de ella (el imaginario marítimo, las canciones de Nacho Vegas, la música asturiana) inventé una leyenda en cual P. sería la protagonista.
Esta pieza habla de una familia de artistas que llamo "marineros perdidos". Son, entre otros, Bas Jan Ader, Nick Drake, Hervé Guibert, Carlos Gardel, Nico, Robert Smithon, Thomas Braichet, Victor Jara y Virginia Woolf, artistas plasticos, escritores, cantantes, poetas, musicos, de varios países y generaciones, que todos comparten una muerte particularmente precoz y dramática. Desapariciones en el océano, muertes en accidentes de avión, de bicicleta, cánceres fulgurantes, sida, suicidios, asesinatos. Todos tienen una obra extremamente fuerte y bella, y son todas figuras bastante aisladas y solitarias.
P. cada noche toca el tambor para recordarlos. Pero su cuerpo es de madera y sus TAMTAM son de papel y tinta. Lo que se ve en la instalación es una imagen sospendida, un cuento hecho esculptura, un dibujo pasado en 3 dimensiones.
Mi intención es que se genere una situación emotiva particular para el espectator. Puede reconocer algún nombre y entonces esto lo llevará a leer los otros. Y puede no reconocer ninguno, y los nombres entonces se confundirán con estrellas. Cada uno busca y encuentra lo que pertenece a su propio mundo, a su propio cielo.





